Fragmento de “Hacia La Música con Amor” de Shinichi Suzuki

(…)Antes de que Michaelis viniera a Estados Unidos, ofreció una cena, después de la cual hubo música. A mi también me pidieron que tocara algo. Yo no era muy bueno, pero ellos insistieron, así que decidí hacerlo y toqué una pieza que me gustaba: un concierto de Bruch que estaba estudiando con Klingler en ese momento. Después de esto, cuando estábamos tomando té, hubo una conversación tranquila. “Realmente no lo entiendo”, dijo una mujer de más o menos 70 años que estaba sentada al frente de Eintein. “Suzuki creció en Japón en un ambiente totalmente diferente al nuestro. Pero a pesar de eso su interpretación del violín me expresó claramente el carácter Alemán de Bruch. Dígame, ¿Cómo es eso posible?” Después de una pequeña pausa Einstein, que era lo suficientemente joven para ser su hijo, dijo suavemente, “todos somos iguales, señora”. Me conmoví muchísimo(…).